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Revalorización del ejercicio autonómico de territorios indígenas bolivianos

El 2 de agosto del 2009 en la ciudad de Camiri, el presidente Evo Morales promulgó el Decreto Supremo Nº 231, que permitiría la implementación de autonomías indígenas en el Estado Plurinacional de Bolivia, esta medida fue aplaudida por distintos municipios que deseaban optar por esta opción autonómica.

Después de más de siete años del lanzamiento del proceso autonómico en bolivia, parece existir poco entusiasmo en relación a la conversión de municipios indígenas en AIOC (autonomías indígenas originario campesina) sea por parte del Estado, o por las mismas organizaciones indígenas.

Esto se debe a las limitaciones burocráticas, jurídicas, o político – partidarias, que constantemente trabarían el proceso de una AIOC; pese a esto a Julio del 2017, eran 13 los municipios que trabajaban por consolidar su AIOC, siendo Cochabamba y Santa Cruz los departamentos con más municipios activos en el proceso.

En este contexto y según la Fundación Tierra se destacan cuatro observaciones que son importantes para para futuros trabajos sobre autonomía indígena en Bolivia y en otros países:

Primera: La auto identificación como indígena no significa que los pueblos indígenas abracen todos los elementos de la tradición indígena. A medida que los indígenas sigan migrando a centros urbanos conseguirán mejores niveles de educación y empleos profesionales, y de esta forma se gestionan gobiernos en todos los niveles del estado y se vuelve cada vez más importante prestar una cuidadosa atención de a los elementos de cultura y tradición indígena, que muchas veces se mantienen de lado.

Segunda: El contexto de racismo sigue presente, las actitudes indígenas que conlleven al respeto a las normas indígenas se convierten en ambiguas, en algo más visto para olvidar, que para celebrar y fortalecer.

Tercera: La apropiación de modos de gobierno o de comportamiento urbano no implica necesariamente el abandono de las prácticas y tradiciones indígenas, sino más bien un proceso de adaptación y de cambio, si bien las autonomías indígenas obedecen a prácticas más tradicionalistas, también se debe de considerar la hibridación con prácticas urbanas, que se adapten a las estructuras del Estado.

Cuarta: la importancia de las formas hibridas e informales de autogobierno subrayan la ambigüedad de los actores indígenas frente a la autonomía indígena, algo que no se puede entender en los términos simplificados de los votos ‘si’ o ‘no’ en un referendo. Aun los que votan ‘si’ por la autonomía indígena tienen dudas y temores, mientras los que votan ‘no’ podrían estar reaccionando a provisiones específicas de un proyecto autonómico más que rechazando el principio de autogobierno en sí mismo.

Procesos como los de Charagua, Raqaypampa y Uru Chipaya demostraron que es posible superar los obstáculos, tanto internos, en sus propios territorios, y externos, a nivel jurídico – administrativo estatal, esto a través de la organización indígena, logrando el acceso a una autonomía justa, participativa y democrática.

Lo que se espera de acá en adelante es que los territorios indígenas puedan sorprender al Estado con una participación y un interés emprendedor en cuanto al establecimiento de sus gobiernos indígenas, de la misma forma se espera una respuesta positiva por parte del Estado ante iniciativas que puedan llegar a tener los territorios, sin olvidar que Bolivia fue el país precursor y promovedor de la autonomía indígena de la región.

Como datos:

La constitución de una Autonomía Indígena Originario Campesina se desarrolla en cuatro etapas:

- Aprobación del acceso a la AIOC mediante consulta, según normas y procedimientos propios o referendo.

- Conformación del órgano deliberativo o su equivalente para la elaboración y aprobación del proyecto de estatuto IOC

- Aprobación del estatuto mediante normas y procedimientos propios o referendo.

- Conformación del gobierno de la AIOC como ejercicio del autogobierno y la libre determinación.

Según los informes del Servicio Estatal de Autonomías, 290 municipios estarían elaborando sus cartas orgánicas municipales y 12 sus estatutos AIOC; solamente 37 no habrían decidido por ninguna de estas modalidades. De estos últimos, una decena manifestaron su interés en ir a la AIOC.